Ministro interino francés se muestra optimista sobre el presupuesto del 2026 pese a dimisión y la crisis política en Francia
Los mercados financieros se han visto afectados por la parálisis política en la segunda mayor economía de la zona euro, y los inversores están cada vez más nerviosos por el elevado déficit público francés.
El primer ministro interino de Francia, Sébastien Lecornu, afirmó el miércoles que eventualmente podría alcanzarse un acuerdo sobre el presupuesto de 2026, a pesar de la crisis política que atraviesa el país. Adoptó un tono cautelosamente optimista mientras mantiene conversaciones con varios partidos.
Lecornu, el quinto primer ministro francés en dos años, presentó su dimisión y la de su gobierno el lunes, apenas horas después de anunciar la composición del gabinete, convirtiéndose así en la administración de más corta duración en la Francia moderna.
Sin embargo, a petición del presidente Emmanuel Macron, Lecornu mantiene consultas de última hora con líderes de los principales partidos políticos, en un esfuerzo por desactivar la peor crisis política del país en décadas y evitar elecciones parlamentarias anticipadas.
Lecornu dice que el presupuesto podría estar acordado a fin de año
“Existe la voluntad de tener un presupuesto para Francia antes del 31 de diciembre de este año”, declaró Lecornu a los periodistas el miércoles, tras reunirse el martes con los partidos conservadores y de centroderecha, y antes de sostener encuentros con el Partido Socialista y los Verdes.
“Y esta voluntad crea impulso y convergencia, lo que reduce las perspectivas de disolución del Parlamento”, añadió. Lecornu expresó su esperanza de que se logre un acuerdo para reducir el déficit presupuestario de Francia a entre el 4.7% y el 5%, frente al objetivo del 5.4% fijado para 2025.
Los mercados financieros se han visto afectados por la parálisis política en la segunda mayor economía de la zona euro, y los inversores están cada vez más nerviosos por el elevado déficit público francés.
No obstante, los activos franceses registraron una leve mejora el miércoles tras los comentarios optimistas de Lecornu: el índice CAC 40 de París subió un 0.86% desde la apertura, mientras que el rendimiento del bono francés a 10 años bajó unos cinco puntos básicos, situándose en 3.52%.
Lecornu, considerado un leal a Macron, señaló que se reuniría con el presidente más tarde ese mismo día, como estaba previsto, para discutir los resultados de sus encuentros con los líderes partidistas y evaluar si es posible alcanzar un acuerdo. También tenía previsto ofrecer una entrevista en la televisión francesa alrededor de las 20:00 hora local (18:00 GMT).
Aún no esta claro si Macron, quien se encuentra bajo fuerte presión por parte de la oposición para convocar elecciones parlamentarias anticipadas o dimitir, anunciará alguna decisión. Existen diversas opciones, incluida una prórroga de las consultas con los partidos.
La extrema derecha francesa rechaza cualquier acuerdo
La líder de extrema derecha Marine Le Pen, que rechazó participar en esta ronda de conversaciones con Lecornu, dejó claro el miércoles que no formará parte de ningún acuerdo.
“Lo censuraré todo. Ya basta, la broma ha durado demasiado”, declaró a los periodistas, reiterando su exigencia de elecciones parlamentarias anticipadas.
Tras reunirse con Lecornu, el jefe del Partido Socialista, Olivier Faure, aseguró que desea contribuir a encontrar una salida a la crisis, aunque subrayó que la izquierda aspira a dirigir el próximo gobierno.
Los socialistas proponen un impuesto del 2% sobre el patrimonio del 0.01% más rico de Francia en el presupuesto de 2026, una medida con amplio apoyo público, pero que podría alejar a los conservadores y complicar la supervivencia política de Lecornu.
Socialistas y Verdes quieren un primer ministro de izquierda
Los partidos de izquierda también exigen que Francia revierta la impopular reforma de pensiones que eleva la edad laboral necesaria para acceder al beneficio. Faure afirmó que Lecornu no le ofreció garantías sobre este punto.
La ministra de Educación en funciones, Élisabeth Borne, dijo estar abierta a suspender la reforma de pensiones que ella misma impulsó en el Parlamento en 2023, aunque otros funcionarios, incluido el ministro de Finanzas en funciones, Roland Lescure, advirtieron sobre el alto costo de tal medida.
La líder de los Verdes, Marine Tondelier, cuyo partido está aliado con los socialistas, afirmó tras su reunión con Lecornu el miércoles que Francia “nunca había estado más cerca” de tener un nuevo primer ministro de izquierda.
“Nombrar nuevamente a un primer ministro del bando centrista del presidente sería una provocación final. No durarían ni un minuto”, declaró a los periodistas.