Preocupa más el costo de criar hijos que la baja natalidad en EU
Solo el 30 por ciento de los adultos en Estados Unidos considera que la disminución de la tasa de natalidad representa un problema
Mientras la administración Trump explora estrategias para alentar a los estadounidenses a tener más hijos y revertir la caída en la tasa de natalidad, una nueva encuesta revela que pocos adultos en el país consideran este tema una prioridad o comparten la preocupación del gobierno federal.
De acuerdo con el sondeo del Centro de Investigación de Asuntos Públicos de The Associated Press-NORC, los ciudadanos prefieren que el gobierno se concentre en resolver el alto costo del cuidado infantil y en mejorar los resultados de salud para las mujeres embarazadas, antes que promover políticas pronatalistas.
El pronatalismo —la promoción activa de tener más hijos— ha ganado impulso entre algunos sectores tecnológicos y conservadores religiosos. Figuras como Elon Musk y el vicepresidente JD Vance han defendido esta postura, argumentando que una mayor natalidad es clave para el bienestar social.
Sin embargo, la encuesta muestra que solo el 30 por ciento de los adultos en Estados Unidos considera que la disminución de la tasa de natalidad representa un “problema importante”, y apenas el 12 % cree que incentivar a las familias a tener más hijos debería ser una “alta prioridad” para el gobierno federal.
Incluso entre los republicanos, temas como el acceso a cuidado infantil asequible y la salud materna son vistos como más urgentes que el crecimiento demográfico, lo que indica una desconexión entre las propuestas pronatalistas y la base conservadora.
“Hoy en día, no es algo urgente”, opinó Misty Conklin, de 50 años y residente de Indiana, seguidora del expresidente Trump. Cree que el gobierno debería enfocarse en hacer más asequible la crianza, especialmente en casos como el de su nieta con discapacidad, quien requiere servicios sociales constantes.
“Es difícil vivir solo como pareja, y más aún con hijos. Está empeorando cada vez más”, afirmó.
El costo del cuidado infantil preocupa más que la baja natalidad
Según la encuesta, alrededor del 75 por ciento de los adultos estadounidenses considera que el costo del cuidado infantil es un “problema importante”. La preocupación es transversal: afecta a ocho de cada diez mujeres y demócratas, y a siete de cada diez hombres y republicanos.
Políticas como guarderías gratuitas o de bajo costo y licencias familiares pagadas son populares entre aproximadamente dos tercios de los encuestados.
Maria Appelbe, votante de Trump en Arizona, compartió que dejó su empleo para cuidar de su hija cuando era pequeña, debido a lo costoso del cuidado infantil.
“Tuve la suerte de que en aquellos días sin inflación pudimos hacerlo funcionar”, comentó la mujer de 49 años.
La mayoría no está preocupada por el número de nacimientos
Los estadounidenses no parecen tener una postura clara sobre cuántos hijos deberían tener las familias. Aunque las proyecciones demográficas indican que la tasa de reemplazo es de 2.1 hijos por mujer para evitar una disminución poblacional, no hay consenso sobre si tener menos de dos hijos es “algo bueno” o “algo malo”.
Appelbe, madre de un adolescente, expresó que una familia pequeña fue la mejor decisión:
“Estoy tan contenta de haber podido darle todo lo que pude, pero definitivamente creo que si hubiera tenido más hijos, no habría podido hacerlo”.
Aunque pocos consideran una prioridad federal fomentar el aumento de nacimientos, el 55 % opina que el gobierno debería enfocarse en mejorar la salud de las mujeres embarazadas. Esta preocupación es especialmente marcada entre mujeres y personas negras, un grupo que, según estadísticas, enfrenta la mayor tasa de mortalidad materna en Estados Unidos.
El pronatalismo resuena solo en sectores conservadores
Algunas ideas pronatalistas comienzan a resonar ligeramente entre conservadores republicanos, pero la mayoría de los estadounidenses sigue sin considerar el tema como prioritario.
Los republicanos son más propensos que los demócratas a ver como “principalmente negativo” que las familias tengan dos o menos hijos, aunque solo dos de cada diez sostienen esta opinión.
Dmitriy Samusenko, un conservador social y liberal fiscal de 28 años que no se identifica con ningún partido político, expresó que la caída de la natalidad es un problema relevante:
“Va a determinar si esta nación puede seguir existiendo a largo plazo”.
Agregó que apoya “usar al gobierno como recurso para permitir que las familias crezcan”.
Entre las propuestas recientes, se ha sugerido entregar un bono de 5 mil dólares a cada madre tras el parto. Trump ha calificado la idea como “buena”, aunque solo una cuarta parte de los republicanos la apoya, mientras que la mitad se opone. A nivel general, los estadounidenses están divididos: un tercio a favor, cuatro de cada diez en contra y el resto sin una postura clara.
El alto costo de los tratamientos de fertilidad, otra preocupación
En febrero, Trump firmó una orden ejecutiva para ampliar el acceso a la fertilización in vitro (FIV), una medida que ha sido bien recibida por muchos, aunque también genera controversia entre algunos grupos religiosos, como sectores católicos y evangélicos.
Un 40 % de los adultos considera que el costo de los tratamientos de fertilidad representa un problema importante. Casi la mitad apoya que las aseguradoras los cubran total o parcialmente.
Bill Taylor, de 72 años, demócrata residente en el estado de Washington, vio cómo su hija enfrentó dificultades de salud y altos costos para lograr tener un hijo.
“Las familias más grandes significan una mayor necesidad de atención médica y programas sociales del gobierno”, dijo.
“Los conservadores no quieren eso. Solo quieren que haya más familias”.